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Cubremuros

Cubremuros y albardillas para fachadas con SATE

20 de octubre de 2026 · Equipo Técnico, Industrias Mas

Cubremuros y albardillas para fachadas con SATE

Puntos clave

10 min de lectura

Clave 1

Ancho a pedir: muro + espesor completo del SATE (aislamiento, capa base y acabado) en cada cara aislada. Un peto de 250 mm con 80 mm de SATE por fuera pide un remate de unos 335 mm.

Clave 2

Goterón: al menos 2 cm separado del paramento según el CTE DB-HS 1, medidos desde la cara exterior del revestimiento del SATE, no desde el muro. Pendiente mínima: 10º.

Clave 3

Orden de obra: el cubremuros se coloca antes que el aislamiento de fachada, con cinta expansiva o junta elástica de unos 5 mm en el encuentro. Nunca mortero ni revoco contra el metal.

Clave 4

Fijación a soporte resistente, no al aislamiento. Y en rehabilitación, la albardilla antigua casi nunca sirve: tras el SATE su goterón queda por dentro del nuevo plano de fachada.

En los petos de cubierta, antepechos de terraza y muros que reciben SATE, la coronación deja de ser un simple plano de fábrica: es el lugar donde termina el sistema y empieza la exposición directa a la lluvia. Un cubremuros pensado para un muro sin aislar no sirve tal cual. Cambia el ancho, cambia la posición del goterón, cambia el orden de colocación y cambia la fijación.

Esta guía resume qué exige la normativa, cómo medir, cómo resolver la junta con el sistema y qué datos hacen falta para fabricar el remate a medida.

Sección 02

Por qué la coronación es el punto débil del SATE

Un SATE (sistema de aislamiento térmico por el exterior, ETICS en terminología europea) confía su impermeabilidad a una piel de pocos milímetros: la capa base armada con malla y el revestimiento de acabado. Funciona muy bien mientras el agua le llegue de frente. Funciona mucho peor cuando le entra por detrás.

Y la coronación es justo por donde puede entrar por detrás. Allí quedan expuestos el canto superior de las placas, el borde de la malla y el final del revestimiento. Si ese canto no está cubierto, el agua se introduce entre aislamiento y revoco y baja por donde nadie la ve. Los síntomas aparecen después y lejos del origen: abombamientos, fisuras, manchas que dibujan la trama de las placas y regueros oscuros en la parte alta de la fachada.

Además, el SATE desplaza el plano de fachada hacia fuera tanto como su espesor. Un remate que antes volaba lo suficiente queda corto, y el agua que antes goteaba lejos del muro cae ahora sobre el revestimiento, la parte más delicada del conjunto. Por eso el cubremuros, aunque no forma parte del kit SATE, debe dimensionarse para la fachada terminada y respetar las instrucciones del titular del sistema.

Sección 03

Qué exige el CTE DB-HS 1 en antepechos y remates

El apartado 2.3.3.7 del Documento Básico HS 1 fija cuatro exigencias para los remates superiores de fachada:

  • Evacuar el agua de la parte superior mediante albardillas, o con otra solución que produzca el mismo efecto.
  • Inclinación mínima de 10º.
  • Goterones separados al menos 2 cm de los paramentos del antepecho hacia los que discurre el agua.
  • Impermeabilidad, o disposición sobre una barrera impermeable con pendiente hacia fuera de 10º como mínimo.

La cláusula de «otra solución que produzca el mismo efecto» es la que permite resolver la coronación con un remate metálico continuo, con muchas menos juntas que las piezas de piedra o cerámica.

Con SATE, la lectura cambia en un detalle decisivo: el paramento del que el goterón debe separarse 2 cm ya no es la cara del ladrillo, es la cara exterior del revestimiento. Si el goterón se calcula respecto al muro original, quedará por dentro del nuevo plano de fachada y la exigencia deja de cumplirse aunque la pieza sea exactamente la que se pidió. Si el peto también se aísla hacia la cubierta, lo mismo vale para la cara interior.

Sección 04

Cómo medir: el ancho incluye el aislamiento

Es el error más frecuente y el más caro, porque no se detecta hasta que la pieza llega a obra. El dato que manda en el pedido es el ancho de coronación terminada: la distancia entre las dos caras acabadas del peto. Con SATE se compone de:

  • El espesor del muro soporte, medido sobre su estado real.
  • El espesor del aislamiento en cada cara aislada.
  • La capa base armada y el acabado en cada cara aislada (la guía del IDAE recomienda entre 3 y 8 mm de mortero de armadura, más el revestimiento final).

Un ejemplo: un peto de 250 mm con 80 mm de SATE por fuera y unos 5 mm de capa base y acabado mide unos 335 mm terminado, no 250. Si se aísla también por la cara de la cubierta, pasa a unos 420 mm. Con 140 mm de aislamiento por cada cara supera los 540 mm.

Ojo también con la planimetría: el SATE corrige desplomes del soporte (la guía del IDAE recoge correcciones de 20 a 40 mm por metro), así que el ancho terminado puede variar a lo largo del peto. Si el SATE ya está colocado, mide sobre el acabado en varios puntos y siempre en las esquinas. Si no, calcula desde el proyecto y confirma con el aplicador el espesor real en coronación.

ALU-CLICK® se fabrica desde 70 hasta 600 mm de anchura, rango en el que entran la mayoría de los petos con SATE. Si muro y aislamiento lo superan, consúltanos antes de cerrar el detalle.

Sección 05

Vuelo y goterón: dónde cae el agua

El ancho dice cuánto mide el muro; el vuelo dice dónde cae el agua. El CTE fija 2 cm como mínimo y, como referencia para albardillas sobre fábrica, Hispalyt describe vuelos del orden de 4 cm a cada lado. En un muro con SATE conviene no quedarse en el mínimo:

  • El revestimiento es fino y no absorbe ni seca como un enfoscado grueso. Cuanta menos agua le llegue, mejor envejece.
  • La lluvia no cae en vertical. Con viento, un vuelo justo devuelve parte del agua al paramento.
  • El canto del aislamiento debe quedar oculto bajo la caída lateral del remate, protegido de la lluvia directa.
  • La cara interior del peto recibe salpicaduras de la cubierta; si está aislada, necesita el mismo cuidado.

Y un detalle clave: la pieza no debe apoyarse sobre el revoco. Entre el ala y el SATE tiene que quedar el espacio de la junta, o el remate lo fisurará con el primer ciclo de dilatación.

Sección 06

Aislar la coronación y formar la pendiente

El peto de cubierta pierde calor por tres caras y es uno de los puentes térmicos más habituales del encuentro entre fachada y cubierta. Hay tres planteamientos:

  • Aislar solo la cara exterior. Lo más sencillo; el puente térmico se reduce, pero no desaparece.
  • Envolver el peto. El aislamiento sube por fuera, pasa sobre la coronación y baja por dentro hasta la cubierta. Es lo que mejor mantiene la continuidad térmica y lo que mayor ancho de remate genera.
  • Soluciones específicas del proyecto, como petos rebajados o ligeros.

La elección condiciona el ancho, la fijación y la pendiente, así que debe estar decidida antes de medir. En cuanto a la pendiente, un perfil apoyado sobre una coronación horizontal quedará horizontal: los 10º hay que formarlos antes, en la fábrica o en la capa bajo el remate. ANFAPA añade que los vuelos de grandes dimensiones deben tratarse como una cubierta.

Sección 07

Orden de obra: la coronación va antes que el aislamiento

La guía técnica del IDAE es clara: vierteaguas y coronaciones se colocan antes que el aislamiento, para poder tratar bien la junta. En el encuentro describe una cinta expansiva de sellado alineada con la cara exterior de la placa y comprimida hasta unos 3 mm. La secuencia razonable es:

  • Preparar la coronación: soporte sano, seco y con la pendiente formada.
  • Aislar la coronación, si el proyecto lo prevé.
  • Colocar el cubremuros, dimensionado para la fachada terminada.
  • Placas del SATE, subiendo hasta el encuentro bajo el ala, con la cinta de sellado.
  • Capa base y acabado, respetando la junta y sin rematar el revoco contra el metal.

La consecuencia práctica: el espesor del SATE debe estar cerrado antes de pedir el cubremuros. Si a mitad de obra se pasa de 60 a 100 mm de aislamiento, el remate se queda corto. Si la planificación obliga a colocarlo con el SATE ya terminado, no recortes el canto del sistema ni apoyes el perfil sobre el revoco.

Sección 08

La junta entre el cubremuros y el SATE

El aluminio dilata con la temperatura, sobre todo un remate oscuro en un peto orientado a sur, y el revestimiento del SATE es una capa fina que se fisura si se le obliga a acompañar un elemento rígido. Por eso el encuentro no se cierra: se resuelve con una junta que sea estanca y capaz de moverse. ANFAPA indica una junta elástica de 5 mm en los encuentros del sistema con albardillas; la guía del IDAE, la cinta expansiva.

Lo que no conviene hacer:

  • Rellenar la junta con mortero: la vuelve rígida y fisura el revoco en la línea del remate.
  • Llevar el revoco hasta el metal: se agrieta con la primera dilatación.
  • Confiarlo todo a un cordón de silicona: envejece al sol y su fallo no se ve hasta que aparece la mancha.

Lo mismo vale entre tramos del propio cubremuros. En ALU-CLICK® la separación entre piezas es de 4 mm en verano y 8 mm en invierno, y la estanqueidad la dan el manguito de unión y las juntas bituminosas. Colocar los tramos a tope hace que el remate pandee y empuje contra el SATE.

Sección 09

Fijación: a soporte resistente, no al aislamiento

En petos de cubierta, sobre todo en esquinas, la succión del viento puede ser considerable. Un aislante está diseñado para aislar, no para retener un perfil metálico, así que la fijación debe llegar a la fábrica o al hormigón del peto. Si la coronación está aislada, el anclaje atraviesa un elemento rígido o usa fijaciones específicas para fachadas con aislamiento, según defina el proyecto o el titular del sistema. En petos antiguos o degradados, comprueba antes la capacidad del soporte.

En ALU-CLICK® lo único que se fija al muro es la pletina de 70 mm; el perfil encaja a presión sobre ella y la fijación queda oculta. La decisión de anclaje se concentra en un solo punto, y el plano de montaje con cotas permite llevarlo a la sección constructiva del peto.

Sección 10

Rehabilitación: qué hacer con la albardilla existente

La tentación es dejar la albardilla antigua y aislar por debajo. Casi nunca es buena idea. Una pieza que volaba 3 o 4 cm sobre el muro desnudo queda, tras 80 o 100 mm de SATE, con el goterón por dentro del nuevo plano de fachada: el agua cae justo sobre el canto superior del sistema. Y sus juntas envejecidas siguen dejando pasar agua que el SATE encierra.

Lo razonable suele ser retirarla y sustituirla por un remate dimensionado para la fachada terminada. Antes de cerrar la coronación, comprueba:

  • La humedad de la fábrica: el IDAE pide un soporte seco para el pegado del sistema.
  • El estado del peto: fisuras o ladrillos sueltos se reparan antes, porque después quedan ocultos.
  • El encuentro con la cubierta: en cubiertas planas, el CTE pide subir la impermeabilización al menos 20 cm por encima de la protección; coordina con ella la caída interior del remate.

Si también se renuevan las ventanas, recuerda que el alféizar es el otro punto singular del SATE: nuestros vierteaguas de aluminio incluyen un modelo con aleta posterior de 10 mm para fachadas con monocapa o SATE.

Sección 11

Cubremuros ALU-CLICK® a medida para SATE

Los cubremuros ALU-CLICK® se fabrican a medida de 70 a 600 mm de anchura en aluminio lacado de 1,2 mm, con 25 micras de laca poliéster por ambas caras. Se instalan sin silicona y sin fijaciones visibles, con juntas bituminosas estancas y accesorios para todo el recorrido: ingletes, piezas en T, tapas finales y manguitos. Colores: RAL 7016 gris antracita, RAL 9006 natural, RAL 9003 blanco y RAL 7022 gris oscuro. Por qué un remate metálico continuo funciona mejor que la piedra o la cerámica lo explicamos en qué tipo de albardilla elegir.

Para presupuestar un remate sobre SATE, además de lo habitual (metros lineales, ingletes, color; ver cómo medir el muro y pedir tu ALU-CLICK®), indícanos:

  • Ancho de coronación terminada y cómo se compone: muro, SATE exterior y, si procede, interior.
  • Si el SATE está en proyecto o ya ejecutado.
  • Si la coronación va aislada, y con qué espesor.
  • Sección constructiva del peto y la época prevista de montaje.

El formulario de presupuesto admite PDF, DWG y DXF hasta 10 MB y respondemos en 24 horas laborables. Para el detalle constructivo tienes el catálogo del sistema, el plano de montaje con cotas y los planos 2D de las pletinas: pletina 1 y pletina 2. Fabricamos en Tàrrega (Lleida) desde 1968, con sistema de calidad ISO 9001.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Qué ancho de cubremuros necesito si la fachada lleva SATE?+

El de la coronación terminada: espesor del muro más el espesor completo del SATE (aislamiento, capa base y acabado) en cada cara que se aísle. Un peto de 250 mm con 80 mm de aislamiento y unos 5 mm de acabado por fuera necesita un remate de unos 335 mm, no de 250.

¿A qué distancia del SATE debe quedar el goterón?+

El CTE DB-HS 1 exige que los goterones queden separados al menos 2 cm de los paramentos del antepecho. Con SATE, esa distancia se mide desde la cara exterior del revestimiento terminado, no desde el muro.

¿El cubremuros se coloca antes o después del SATE?+

Antes. La guía técnica del IDAE indica colocar vierteaguas y coronaciones antes que el aislamiento, con una cinta expansiva de sellado en el encuentro. Si por planificación se coloca después, hay que respetar igualmente la junta y no apoyar el perfil sobre el revoco.

¿Cómo se sella el encuentro entre el cubremuros y el SATE?+

Con una junta capaz de moverse: ANFAPA recomienda una junta elástica de 5 mm y la guía del IDAE describe una cinta expansiva de sellado. No se debe rellenar con mortero ni llevar el revoco hasta el metal.

¿Sirve la albardilla antigua después de poner SATE?+

Casi nunca. Su vuelo estaba pensado para el muro desnudo y, tras el SATE, el goterón suele quedar por dentro del nuevo plano de fachada. Lo habitual es retirarla y colocar un remate dimensionado para la fachada terminada.

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