Najważniejsze informacje
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Punkt 1
Un conducto abierto de 20 cm de diámetro recoge más de 3 litros por hora bajo una lluvia de 100 mm/h.
Punkt 2
El agua de lluvia disuelve los depósitos de combustión y se vuelve claramente más agresiva que el agua de partida.
Punkt 3
Lluvia y condensación se distinguen por el momento en que aparecen y por el aspecto del líquido. Las soluciones son distintas.
Punkt 4
Una tapa plana no resuelve: estrangula el paso, genera sobrepresión sobre la boca y no protege de la lluvia con viento.
Punkt 5
La solución no es tapar, sino proteger la boca manteniendo o mejorando el paso de aire.
W tym artykule
- Adónde va esa agua
- Un daño que se acelera solo
- Lluvia o condensación: cómo distinguirlas
- Por qué una tapa plana no es la solución
- Qué hace un remate bien diseñado
- Y el conducto también importa
- Remates VENTUM® de Industrias Mas: especificaciones
- Cómo pedir un remate antilluvia sin errores
- Errores frecuentes en obra
- Najczęściej zadawane pytania
Un conducto de chimenea sin remate es un embudo apuntando al cielo. La descripción es literal y las cifras lo confirman.
Un conducto de 20 centímetros de diámetro tiene una boca de unos 314 cm². Bajo una lluvia de 100 mm por hora —una intensidad perfectamente ordinaria en buena parte de España durante un episodio de tormenta— esa boca recoge más de 3 litros de agua por hora.
Tres litros que caen directamente al interior de la instalación. Y no salen por donde entraron.
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Adónde va esa agua
El recorrido depende de la instalación, pero el destino es siempre alguno de estos cuatro.
Al aparato. En el caso más directo, el agua llega hasta la estufa o la caldera. En equipos con electrónica —y prácticamente todas las estufas de pellets la llevan— esto puede ser terminal.
A las paredes del conducto. El agua se mezcla con el hollín y los depósitos acumulados. En una instalación de leña forma una pasta que se adhiere a las paredes; en una de pellets, se suma al condensado ácido y multiplica su capacidad corrosiva.
A la fábrica del cajón de obra. Si el conducto discurre por un cajón de ladrillo, el agua satura la fábrica desde dentro. Aparecen eflorescencias en las caras exteriores, se degrada el mortero de juntas y, en zonas con heladas, el ciclo de congelación descascarilla la fábrica hilada a hilada.
Al interior de la vivienda. El caso que se detecta más tarde y el que más caro sale. La mancha aparece en el techo de la última planta o en el paramento por el que discurre el conducto, semanas después de haber empezado el proceso, y suele atribuirse a una gotera de cubierta.
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Un daño que se acelera solo
Hay un detalle que conviene entender, porque explica por qué el problema empeora más rápido de lo esperado.
El agua de lluvia es ligeramente ácida por el CO₂ atmosférico disuelto. Al entrar en un conducto de humos, disuelve además los compuestos de azufre y de cloro presentes en los depósitos de combustión. El líquido resultante es notablemente más agresivo que el agua de partida.
Ese líquido ataca el material del conducto, deja al descubierto superficie nueva, y esa superficie nueva se corroe a su vez. El proceso no es lineal: se realimenta.
En instalaciones de pellets el efecto se suma al del condensado propio de la combustión, que ya es ácido de por sí. Es la razón por la que en pellets se recomienda acero inoxidable AISI 316, cuyo contenido en molibdeno le da resistencia frente a medios ácidos y a cloruros.
Sekcja 04
Lluvia o condensación: cómo distinguirlas
Antes de actuar conviene identificar el origen, porque las soluciones son distintas y no es raro confundirlos.
Es lluvia si la aparición del agua coincide con episodios de precipitación, con retraso de horas; si el líquido en la base del conducto es relativamente claro, aunque arrastre hollín; si el fenómeno se produce también con el aparato apagado, incluso fuera de temporada; y si el volumen es apreciable tras una tormenta.
Es condensación si aparece durante el funcionamiento o en las horas siguientes al apagado; si es persistente y de volumen pequeño pero continuado; si el líquido es oscuro, denso, con aspecto alquitranado en instalaciones de leña; y si se agrava con temperaturas exteriores bajas y con tramos exteriores largos sin aislar.
Si es lluvia, la solución es el remate. Si es condensación, la solución pasa por el aislamiento del conducto, por el dimensionado de la sección y, en su caso, por un sistema de recogida de condensados. Un remate no corrige un problema de condensación.
Es perfectamente posible que ocurran ambas cosas a la vez, y de hecho es lo habitual en instalaciones antiguas sin remate.
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Por qué una tapa plana no es la solución
La reacción intuitiva ante un conducto que recoge agua es taparlo. Una chapa apoyada sobre la boca, o una tapa plana sujeta con varillas.
Es una mala solución, por tres motivos.
Estrangula el paso. Si la separación entre la tapa y la boca es pequeña, la sección libre resultante queda por debajo de la sección interior del conducto. El tiro cae, y cae sobre todo en los arranques en frío, que es cuando es más débil.
Genera sobrepresión sobre la boca. Una superficie plana enfrentada al viento crea una zona de presión positiva justo encima de la salida. El resultado es el revoco: humo que vuelve al interior con determinadas direcciones de viento.
No protege de la lluvia con viento. La lluvia no cae vertical. Con viento, una tapa plana sin faldón lateral deja entrar agua por los costados con casi la misma facilidad que sin ella.
La solución correcta no consiste en tapar, sino en proteger la boca manteniendo o mejorando el paso de aire.
Sekcja 06
Qué hace un remate bien diseñado
Tres cosas simultáneas.
Intercepta el agua sin cerrar el paso. Un conjunto de lamas horizontales dispuestas en todo el perímetro bloquea la trayectoria directa de la gota —incluida la que llega inclinada por el viento— mientras deja circular el aire libremente por la sección efectiva.
Aprovecha el viento en lugar de sufrirlo. Al atravesar las lamas, el aire se ve obligado a pasar por una sección más estrecha y acelera. Ese aumento de velocidad va acompañado de una caída de presión —el principio de Venturi— y esa depresión, aplicada sobre la boca, favorece la extracción.
Aleja el agua del cajón de obra. La base del remate actúa como goterón, de modo que el agua que escurre por el exterior de la pieza cae separada del paramento en lugar de recorrer las caras del cajón. Es lo que evita los regueros oscuros y la saturación de la fábrica.
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Y el conducto también importa
El remate resuelve la entrada por la boca. Hay dos puntos más por los que el agua puede acceder, y conviene revisarlos en la misma intervención.
El encuentro con la cubierta. Si el conducto atraviesa el faldón, ese paso debe estar resuelto con tapajuntas correctamente solapado —por debajo de la cubierta en la parte alta, por encima en la baja—, no con sellado.
La coronación del cajón de obra. La cara superior del cajón es horizontal y absorbe agua igual que cualquier coronación de muro. Un cajón sin remate en su coronación satura la fábrica desde arriba con independencia de lo bien que esté resuelta la boca del conducto.
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Remates VENTUM® de Industrias Mas: especificaciones
Los remates VENTUM® se fabrican a medida para chimeneas y conductos de ventilación, sobre las dimensiones reales de la boca o del cajón de obra.
- Material: aluminio lacado de 1,2 mm de espesor. También en acero inoxidable AISI 316 brillante de 0,8 mm.
- Lacado: 25 micras de laca poliéster, resistente a la corrosión, a la radiación ultravioleta y a la variación térmica.
- Dimensiones estándar: 500 mm de altura total, 405 mm de altura útil y 95 mm de zócalo inferior.
- Lamas: 6 lamas horizontales que interceptan la lluvia en todo el perímetro y generan depresión sobre la boca por efecto Venturi.
- Unión de piezas: por puntos de embutición expansivos, sin soldaduras.
- Base: diseñada para anclaje rápido; actúa además como goterón, alejando el agua de las caras del cajón de obra.
- Instalación: no precisa obra de albañilería.
- Opciones: cara extraíble para inspección y mantenimiento.
- Colores estándar: RAL 9005, 7016, 9006, 7022 y 9003. Cualquier otro RAL bajo pedido.
- Certificación: ISO 9001:2015.
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Cómo pedir un remate antilluvia sin errores
- Dimensiones reales de la boca del conducto o de la coronación del cajón de obra.
- Sección interior del conducto, para comprobar que la sección libre del remate la iguala o supera.
- Tipo de instalación: leña, pellets, gas o ventilación.
- Ubicación y distancia al mar, que determinan la recomendación de material.
- Material y referencia RAL.
- Estado de la coronación del cajón, por si además necesita remate propio.
Sekcja 10
Errores frecuentes en obra
- Tapar la boca con una chapa plana, que estrangula el paso y genera revoco.
- Elegir el remate por diámetro nominal sin comprobar la sección libre efectiva.
- Atribuir a la lluvia un problema de condensación, o al revés, y colocar la solución equivocada.
- Resolver la boca y dejar sin rematar la coronación del cajón, que sigue absorbiendo agua.
- Sellar el encuentro con la cubierta en lugar de resolverlo con tapajuntas correctamente solapado.
- Instalar aluminio lacado en una salida de pellets, expuesto a un condensado ácido.
FAQ
Najczęściej zadawane pytania
¿Cuánta agua puede entrar realmente por un conducto abierto?+
Depende del diámetro y de la intensidad de la lluvia. Con la regla de que 100 mm/h equivalen a 0,1 metros de altura de agua por hora, basta multiplicar por la superficie de la boca: un conducto de 20 cm recoge algo más de 3 litros por hora; uno de 30 cm, alrededor de 7.
¿Un remate reduce el tiro?+
Uno mal dimensionado, sí. Uno diseñado para generar depresión sobre la boca contribuye al tiro. La comprobación es siempre la misma: la sección libre efectiva del remate frente a la sección interior del conducto.
Tengo remate y sigue entrando agua. ¿Qué reviso?+
Tres cosas, en este orden: si el remate cubre realmente la boca en todas las direcciones o si su faldón es insuficiente para lluvia con viento; si el problema es en realidad condensación; y si el agua entra por el encuentro con la cubierta en lugar de por la boca.
¿Sirve para conductos de ventilación además de para humos?+
Sí. Un conducto de ventilación abierto recoge exactamente la misma agua, con el agravante de que suele desembocar directamente en el interior de la vivienda. El material puede ser aluminio lacado, al no haber condensados agresivos.
¿Se puede colocar sobre una chimenea antigua?+
Es el caso más habitual. Se toman las medidas reales de la boca o del cajón de obra y se fabrica la pieza para esas dimensiones. No requiere obra de albañilería ni rehacer el remate existente.
¿Qué material elijo?+
Aluminio lacado para ventilación y para instalaciones sin condensados agresivos. AISI 316 para combustión sólida, especialmente pellets. Y AISI 316 brillante siempre que el emplazamiento esté a menos de 2.000 metros del mar.
¿Se fabrican a medida?+
Sí, sobre las dimensiones reales de la boca o del cajón, incluidas geometrías rectangulares o especiales.
¿Aparece agua en la base de tu chimenea y no sabes de dónde viene?+
Cuéntanos cuándo aparece y qué aspecto tiene el líquido, y te ayudamos a distinguir si es lluvia o condensación antes de decidir la solución.
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