Das Wichtigste in Kürze
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Kernpunkt 1
El vierteaguas es una pieza de estanqueidad, no un remate decorativo: el CTE DB-HS 1 lo exige expresamente cuando la carpintería queda retranqueada respecto del paramento exterior de la fachada.
Kernpunkt 2
La longitud de la pieza no coincide con el ancho del hueco: hay que añadir la entrega lateral en cada jamba, que la normativa fija en 2 cm como mínimo por lado.
Kernpunkt 3
El ancho del perfil es la profundidad del antepecho más el vuelo hacia el exterior, y el goterón debe quedar separado del paramento de fachada al menos 2 cm.
Kernpunkt 4
La pendiente hacia el exterior exigida es de 10º como mínimo, y se resuelve en el plano de apoyo, no improvisando calzos en el momento de la colocación.
Kernpunkt 5
En fachadas con revoco monocapa o con SATE, el modelo con aleta posterior mejora la resolución del encuentro con la carpintería.
Kernpunkt 6
Las tapas laterales cierran los extremos abiertos del perfil e impiden que el agua entre por las jambas: son el detalle que más se olvida al pedir.
Kernpunkt 7
El vierteaguas se fabrica a medida en longitud y ancho, en aluminio lacado de 1,2 mm con 25 micras de laca poliéster por ambas caras.
In diesem Artikel
- Qué es un vierteaguas y qué problema resuelve
- Vierteaguas, alféizar, goterón y tapas laterales: cada pieza con su nombre
- Qué exige el CTE DB-HS 1 y por qué condiciona tus medidas
- Las medidas que necesitas tomar, una a una
- Cómo medir en la práctica: los cinco casos habituales
- Con aleta posterior o sin aleta posterior: qué modelo elegir
- Las tapas laterales: el remate que decide el resultado
- Material y acabado: por qué aluminio lacado
- Ventanas largas, uniones y juntas
- Errores frecuentes al medir y al pedir
- Cómo enviar el pedido a fábrica
- Vierteaguas ALU-DROP® de Industrias Mas
- Häufig gestellte Fragen
El vierteaguas es una pieza de estanqueidad, no un remate decorativo: el CTE DB-HS 1 lo exige expresamente cuando la carpintería queda retranqueada respecto del paramento exterior de la fachada.
La longitud de la pieza no coincide con el ancho del hueco: hay que añadir la entrega lateral en cada jamba, que la normativa fija en 2 cm como mínimo por lado.
El ancho del perfil es la profundidad del antepecho más el vuelo hacia el exterior, y el goterón debe quedar separado del paramento de fachada al menos 2 cm.
La pendiente hacia el exterior exigida es de 10º como mínimo, y se resuelve en el plano de apoyo, no improvisando calzos en el momento de la colocación.
En fachadas con revoco monocapa o con SATE, el modelo con aleta posterior mejora la resolución del encuentro con la carpintería.
Las tapas laterales cierran los extremos abiertos del perfil e impiden que el agua entre por las jambas: son el detalle que más se olvida al pedir.
El vierteaguas se fabrica a medida en longitud y ancho, en aluminio lacado de 1,2 mm con 25 micras de laca poliéster por ambas caras.
Abschnitt 02
Qué es un vierteaguas y qué problema resuelve
Un vierteaguas es la pieza que remata el alféizar de una ventana por su cara exterior. Su trabajo es recoger el agua que llega al hueco —la que cae directamente y la que escurre por el vidrio y la carpintería— y expulsarla lo bastante lejos del muro como para que no vuelva a tocarlo al caer.
Dicho así parece poco. En la práctica es uno de los puntos donde más patologías se concentran en una fachada. Bajo cada ventana hay una junta entre dos materiales que se mueven de forma distinta, un plano casi horizontal que retiene agua y dos jambas por donde el agua puede entrar lateralmente. Cuando ese encuentro está mal resuelto aparecen tres daños muy reconocibles: el reguero oscuro bajo la ventana, que ensucia la fachada de forma permanente; la humedad en el interior del antepecho, que termina en la parte baja del hueco y en el arranque del tabique; y la degradación del propio alféizar, que se fisura, se llena de moho y acaba obligando a picar.
Un vierteaguas bien dimensionado corta esos tres caminos a la vez. No lo hace por ser de aluminio ni por estar lacado, sino por su geometría: una superficie continua con pendiente hacia fuera, un vuelo suficiente para separar el chorro del paramento, un goterón que rompe la tensión superficial y obliga a la gota a desprenderse, y un cierre lateral que impide la entrada por las jambas. Si falta cualquiera de esas cuatro cosas, la pieza deja de cumplir su función aunque el material sea impecable.
Por eso este artículo dedica más espacio a las medidas que al material. Un vierteaguas de aluminio mal medido protege menos que uno modesto bien medido.
Abschnitt 03
Vierteaguas, alféizar, goterón y tapas laterales: cada pieza con su nombre
Hay cuatro términos que se usan como si fueran intercambiables y no lo son. Aclararlos ahorra malentendidos en el pedido.
El alféizar es el elemento constructivo horizontal que cierra el hueco por su parte inferior: la coronación del antepecho. Puede ser de fábrica, de hormigón, de piedra o prefabricado. Es el soporte.
El vierteaguas es el remate que se coloca sobre ese alféizar para evacuar el agua. En lenguaje de obra se llama también «tapajuntas de ventana» o, con menos rigor, «alféizar de aluminio». Es la pieza que estás pidiendo.
El goterón es el resalte o la acanaladura de la cara inferior del vuelo. Su única misión es que la gota se desprenda ahí y no siga por debajo del perfil hasta alcanzar la fachada. Es un detalle de milímetros con un efecto desproporcionado: sin goterón, el agua recorre la cara inferior por capilaridad y termina justo donde no queremos.
Las tapas laterales son las piezas que cierran los dos extremos abiertos del perfil, uno por cada jamba. El perfil, por su forma, queda hueco en los cantos; si esos cantos se dejan abiertos, el agua que corre por la superficie encuentra un camino directo hacia el interior del muro por el punto más difícil de reparar.
En el sistema ALU-DROP® estas tapas se fabrican con mano derecha y mano izquierda, se colocan a presión sin herramientas ni tornillos y llevan una pestaña de 10 mm pensada para embeberse en el revestimiento cuando la fachada es de monocapa o lleva SATE.
Abschnitt 04
Qué exige el CTE DB-HS 1 y por qué condiciona tus medidas
Este es el punto que convierte una decisión estética en una decisión técnica. El Documento Básico HS 1 del Código Técnico de la Edificación, dedicado a la protección frente a la humedad, trata el encuentro de la fachada con la carpintería en su apartado 2.3.3.6 y fija condiciones muy concretas.
En primer lugar, establece que cuando la carpintería queda retranqueada respecto del paramento exterior de la fachada, el alféizar debe rematarse con un vierteaguas que evacue el agua hacia fuera y evite que alcance la parte de fachada inmediatamente inferior. Es decir: en la mayoría de las ventanas españolas, el vierteaguas no es opcional.
En segundo lugar, exige que el vierteaguas tenga una pendiente hacia el exterior de 10º como mínimo, y que sea impermeable o se disponga sobre una barrera impermeable fijada al cerco o al muro, prolongada por la parte trasera y por ambos lados de la pieza, con esa misma pendiente mínima.
En tercer lugar, obliga a que el vierteaguas disponga de un goterón en la cara inferior del saliente, separado al menos 2 cm del paramento exterior de la fachada.
Y en cuarto lugar —el requisito que más pedidos estropea— fija que la entrega lateral en la jamba debe ser de 2 cm como mínimo en cada lado.
Hay un quinto punto que solo aparece cuando la ventana es larga: si la solución se resuelve con varias piezas, la junta entre ellas debe reproducir la forma del goterón, para que la propia junta no se convierta en un puente por el que el agua alcance la fachada.
De aquí salen directamente tres consecuencias prácticas. La longitud que hay que pedir es el ancho del hueco más las dos entregas laterales. El ancho del perfil tiene que dar para que el goterón caiga al menos 2 cm por delante del plano de fachada terminado, no del muro en bruto. Y la pendiente debe estar resuelta en el apoyo antes de colocar la pieza, porque un perfil metálico apoyado sobre un plano horizontal no genera pendiente por sí solo.
Conviene recordar que el mismo documento aplica una lógica equivalente a las albardillas de coronación de antepechos y muros: inclinación mínima, goterones separados al menos 2 cm y continuidad impermeable. Es el mismo criterio en otra posición del edificio.
Abschnitt 05
Las medidas que necesitas tomar, una a una
Con lo anterior en la mano, el listado de datos deja de ser una lista arbitraria y pasa a tener sentido.
Ancho del hueco entre jambas. Se mide de jamba a jamba, en el plano donde va a apoyar la pieza, y siempre sobre el acabado terminado. Es el dato de partida, pero no es la longitud del vierteaguas.
Longitud total de la pieza. Es el ancho del hueco más la entrega lateral en cada jamba. Con el mínimo normativo de 2 cm por lado, la pieza mide 4 cm más que el hueco. Si el proyecto o la solución constructiva pide más entrega, se aumenta. Este es el número que hay que enviar a fábrica.
Profundidad del antepecho. Es la distancia desde el plano de la carpintería —o del premarco— hasta el borde exterior del antepecho terminado. Define cuánto perfil apoya.
Vuelo. Es lo que la pieza sobresale por delante del plano de fachada terminado. Debe ser suficiente para que el goterón quede a 2 cm o más del paramento. Si la fachada lleva monocapa o SATE, el vuelo se mide contra el espesor final del revestimiento, no contra el ladrillo.
Ancho total del perfil. Es la suma de la profundidad del antepecho y el vuelo. Es el segundo número que va al pedido.
Pendiente disponible en el apoyo. Conviene comprobar con un nivel si el alféizar ya tiene caída hacia fuera y cuánta. Si está plano o cae hacia dentro —cosa más frecuente de lo que parece en reformas—, hay que formar la pendiente antes de colocar nada.
Estado y naturaleza del soporte. No se fija igual sobre un alféizar de hormigón continuo, sobre piedra natural o sobre un antepecho de fábrica con capa de agarre. El dato importa para elegir la fijación.
Situación de la carpintería. Retranqueada, a haces exteriores o con premarco. Condiciona el modelo y la necesidad de aleta posterior.
Color RAL. El acabado se define en el pedido y no es una decisión reversible una vez fabricada la pieza.
Número de unidades y agrupación por medidas. En obras con muchos huecos, agrupar ventanas idénticas evita errores y simplifica la recepción del material en obra.
Abschnitt 06
Cómo medir en la práctica: los cinco casos habituales
Obra nueva con carpintería aún no colocada. Se mide sobre el premarco y sobre los acabados previstos, no sobre el estado actual. Es el caso más cómodo y también donde más se falla, porque se toman cotas de un muro que todavía va a crecer con revestimiento. Hay que trabajar con las cotas de proyecto del acabado terminado.
Reforma con ventana ya instalada. Se mide lo que hay, con el acabado real. Merece la pena comprobar que las dos jambas están a escuadra: si el hueco no es exactamente rectangular, es mejor tomar el ancho en el punto más desfavorable y resolver el ajuste con la entrega lateral.
Fachada con revoco monocapa o con SATE. El plano de referencia es la cara exterior del revestimiento acabado. Aquí es donde el modelo con aleta posterior y la pestaña de 10 mm de las tapas laterales tienen sentido: permiten que el revestimiento se encuentre con la pieza en lugar de morir contra ella.
Jambas de piedra o de prefabricado. La entrega lateral debe entrar en el material, no quedarse a tope contra él. Si no es posible rozar, hay que definirlo antes de fabricar para resolver el remate de otra forma.
Sustitución de un vierteaguas existente. No se debe copiar la medida de la pieza vieja sin comprobarla. Si la anterior estaba dando problemas, es muy probable que el motivo sea precisamente que le faltaba vuelo o entrega lateral. Se vuelve a medir el hueco desde cero.
En todos los casos, y cuando la obra lo permite, la comprobación más útil es la más simple: verter un poco de agua sobre el alféizar y mirar hacia dónde va.
Abschnitt 07
Con aleta posterior o sin aleta posterior: qué modelo elegir
El vierteaguas ALU-DROP® se fabrica en dos configuraciones.
El modelo sin aleta posterior es el perfil estándar. Redirige el agua de lluvia lejos del muro y evita manchas y filtraciones en la fachada. Es la solución habitual cuando el encuentro con la carpintería ya está resuelto por otra vía —sellado, barrera impermeable bajo la pieza, precerco correctamente rematado— y lo que se necesita es el remate exterior.
El modelo con aleta posterior incorpora una aleta de 10 mm en la parte trasera del perfil, que mejora la estanqueidad del encuentro con la ventana. Está recomendado para fachadas con monocapa o con SATE, donde el revestimiento llega hasta la carpintería y hace falta un elemento que resuelva ese encuentro sin depender únicamente de un cordón de sellado.
El criterio de elección es sencillo. Si el revestimiento de fachada llega hasta el hueco, o si el encuentro entre la carpintería y el muro no está resuelto con una barrera impermeable clara, la aleta posterior aporta seguridad. Si el encuentro ya está resuelto y solo falta el remate exterior, el modelo estándar cumple.
Lo que no conviene es decidirlo en obra el día del montaje. Es un dato del pedido, porque cambia la geometría del perfil fabricado.
Abschnitt 08
Las tapas laterales: el remate que decide el resultado
Es la parte que más se subestima. Un perfil de vierteaguas, por su propia sección, queda abierto en los dos cantos. Ese hueco está exactamente en la jamba, que es el punto por el que el agua tiene el camino más corto hacia el interior del muro y el más caro de reparar después.
Las tapas laterales ALU-DROP® cierran esos extremos. Se fabrican en termoplástico de alta resistencia a los rayos UV y a la intemperie, con mano derecha y mano izquierda, y se colocan a presión, sin herramientas ni tornillos. Se fabrican también a medida, según la profundidad exacta del antepecho, y se sirven en un RAL aproximado al del vierteaguas para que el conjunto quede integrado.
Tienen además una pestaña de 10 mm que sirve de apoyo al revestimiento cuando la fachada es de monocapa o lleva SATE, y son extraíbles, lo que facilita la limpieza y el mantenimiento del perfil sin desmontar nada.
La recomendación práctica es incluirlas siempre en el pedido. Añadirlas después obliga a conocer la profundidad exacta del perfil ya instalado y a una segunda expedición; pedirlas de inicio no tiene coste logístico alguno.
Abschnitt 09
Material y acabado: por qué aluminio lacado
El aluminio es el material lógico para esta pieza por tres razones concretas.
No se oxida. En un elemento que va a estar permanentemente mojado, con ciclos de humedad y secado y con acumulación de suciedad en la parte trasera, esto no es un detalle menor: descarta de raíz el reguero de óxido sobre la fachada.
Es ligero y conformable. Permite fabricar el perfil con el vuelo y el goterón integrados en una sola pieza continua, sin uniones intermedias en la longitud de la ventana, que es donde aparecerían las filtraciones.
Admite lacado en toda la carta RAL. El vierteaguas puede integrarse con la carpintería, con el revestimiento o con la cerrajería, sin tener que aceptar un color impuesto por el material.
En las especificaciones del sistema ALU-DROP®, el perfil se fabrica en aluminio lacado de 1,2 mm de espesor, con 25 micras de laca poliéster aplicada por ambas caras y alta resistencia a la corrosión y a los rayos ultravioleta. El lacado por las dos caras importa más de lo que parece: la cara oculta del vierteaguas está en contacto con la capa de agarre y con la humedad retenida del antepecho, y es donde antes se degrada una pieza protegida solo por arriba.
Los colores estándar son RAL 7016 gris antracita, RAL 9006 natural, RAL 9005 negro y RAL 9003 blanco, con RAL 7022 gris ceniza también disponible en carta. Cualquier otro color RAL se fabrica bajo pedido. La fabricación se realiza bajo certificación ISO 9001:2015.
Abschnitt 10
Ventanas largas, uniones y juntas
En huecos grandes —ventanales corridos, miradores, cerramientos de terraza— aparece la pregunta de si la pieza puede ir de una sola vez o hay que resolverla con varias.
El criterio de fondo es que cada junta es un riesgo, así que lo primero es agotar la posibilidad de fabricar la pieza continua. Cuando no es posible, el CTE es explícito: la junta entre piezas con goterón debe reproducir la forma del propio goterón, de manera que el agua no encuentre por ella un camino hacia la fachada. En la práctica esto significa resolver el encuentro con solape en el sentido de la escorrentía y con el goterón continuo, no un simple tope a hueso sellado.
Hay un segundo factor a tener en cuenta en piezas largas: la dilatación. El aluminio se mueve con la temperatura, y un vierteaguas orientado a sur puede alcanzar temperaturas superficiales muy superiores a la ambiente. Una pieza larga fijada rígidamente en toda su longitud tiende a pandear. Conviene prever ese movimiento en el sistema de fijación y en el margen de fabricación de la pieza.
Para huecos fuera de lo habitual, lo razonable es enviar el plano o el alzado a fábrica junto con las medidas y resolver la solución de despiece antes de fabricar.
Abschnitt 11
Errores frecuentes al medir y al pedir
Pedir la longitud igual al ancho del hueco. Es el error más repetido. La pieza llega justa, no hay entrega en las jambas y el agua entra por los laterales desde el primer temporal.
Medir sobre el muro en bruto. Si la fachada va a llevar monocapa, SATE o aplacado, el vuelo real se reduce en el espesor del revestimiento. El goterón acaba quedando pegado al paramento y deja de funcionar.
Dejar el vuelo al mínimo por estética. Un vierteaguas que apenas sobresale se ve muy discreto y mancha la fachada igual que si no estuviera. La separación de 2 cm entre goterón y paramento es un mínimo, no un objetivo.
Confiar la pendiente al montaje. Si el alféizar está plano, la pieza quedará plana. El agua se quedará retenida en la parte trasera, justo contra la carpintería.
Olvidar las tapas laterales. Se piden al final, cuando la pieza ya está montada y hay que volver a medir. Es un remate barato que resuelve el punto más vulnerable.
Copiar la medida de la pieza que se sustituye. Si aquella daba problemas, la medida es parte del problema.
Definir el color en obra. El lacado se aplica en fábrica. Cambiarlo después implica fabricar de nuevo.
No agrupar huecos iguales. En obras con muchas ventanas, un listado desordenado multiplica los errores de recepción y de colocación.
Abschnitt 12
Cómo enviar el pedido a fábrica
Para que un pedido se pueda fabricar sin idas y venidas, basta con enviar estos datos por hueco o por grupo de huecos iguales:
- Longitud total de la pieza, ya incluidas las entregas laterales.
- Ancho total del perfil, es decir, profundidad del antepecho más vuelo.
- Modelo: con aleta posterior o sin aleta posterior.
- Tapas laterales: sí o no, indicando derecha e izquierda por hueco.
- Color RAL.
- Número de unidades.
- Tipo de fachada y de revestimiento previsto, si lleva monocapa o SATE.
- Plano o alzado, cuando el hueco no sea un rectángulo convencional.
El formulario de presupuesto de la web admite adjuntar documentación en PDF, JPG, PNG, XLSX, CSV, DWG y DXF hasta 10 MB, lo que permite enviar directamente el despiece o el detalle constructivo. El plazo de respuesta a las solicitudes de presupuesto es de 24 horas en días laborables.
Si hay cualquier duda sobre el vuelo, la entrega lateral o el despiece de una pieza larga, es más rápido resolverla antes de fabricar que después de recibir el material.
Abschnitt 13
Vierteaguas ALU-DROP® de Industrias Mas
Los vierteaguas para ventanas de Industrias Mas se fabrican a medida en longitud y en ancho, en aluminio lacado con perfil de goteo integrado, en dos configuraciones —con aleta posterior y sin aleta posterior— y con tapas laterales ALU-DROP® de colocación a presión.
Industrias Mas Salvadó y Sucesores es fabricante de productos de aluminio para la construcción desde 1968, con planta propia en Tàrrega (Lleida) y sistema de calidad certificado ISO 9001:2015. La fabricación a medida es aquí lo que resuelve el problema de fondo: el hueco de una ventana rara vez coincide con una medida de catálogo, y ajustar la pieza en obra recortando o forzando juntas es precisamente lo que provoca las filtraciones que el vierteaguas debía evitar.
La ficha técnica del sistema recoge las especificaciones completas, la secuencia de colocación y los componentes del conjunto. Los planos 2D de la tapa derecha y de la tapa izquierda están disponibles para su incorporación al detalle constructivo.
FAQ
Häufig gestellte Fragen
¿Qué medidas necesito para pedir un vierteaguas a medida?+
Dos como mínimo: la longitud total de la pieza, que es el ancho del hueco más la entrega lateral en cada jamba, y el ancho total del perfil, que es la profundidad del antepecho más el vuelo hacia el exterior. Con esos dos datos, el modelo y el color, el pedido se puede fabricar.
¿Cuánto debe sobresalir el vierteaguas de la fachada?+
Lo suficiente para que el goterón de la cara inferior quede separado al menos 2 cm del paramento exterior de la fachada terminado, que es lo que establece el CTE DB-HS 1. Si la fachada va a llevar revestimiento, ese espesor se descuenta del vuelo disponible.
¿Cuánta pendiente debe tener?+
El CTE DB-HS 1 fija una pendiente hacia el exterior de 10º como mínimo. Esa pendiente se forma en el plano de apoyo antes de colocar la pieza; un perfil apoyado sobre un alféizar horizontal no la genera por sí mismo.
¿Qué es la entrega lateral y por qué alarga la pieza?+
Es la parte del vierteaguas que se introduce en cada jamba, con un mínimo normativo de 2 cm por lado. Sirve para que el agua que corre por la superficie no encuentre una salida hacia el interior del muro por los extremos. Con el mínimo, la pieza mide 4 cm más que el ancho del hueco.
¿Conviene pedirlo con goterón?+
Sí, y en la práctica no es una opción sino un requisito: el goterón separa la gota del muro y es lo que evita las manchas y las humedades bajo la ventana. En el sistema ALU-DROP® el perfil de goteo va integrado en la propia pieza.
¿Para qué sirven las tapas laterales?+
Cierran los dos extremos abiertos del perfil y evitan que el agua se filtre por las jambas. Se fabrican en termoplástico resistente a los rayos UV, con mano derecha e izquierda, se colocan a presión sin herramientas y son extraíbles para facilitar la limpieza.
¿Cuándo hace falta el modelo con aleta posterior?+
Cuando la fachada lleva revoco monocapa o SATE, o cuando el encuentro entre la carpintería y el muro necesita reforzarse. La aleta de 10 mm mejora la estanqueidad de ese encuentro en lugar de dejarlo dependiendo solo de un cordón de sellado.
¿En qué colores se fabrica?+
En aluminio lacado, con RAL 7016, RAL 9006, RAL 9005 y RAL 9003 como colores estándar y RAL 7022 también en carta. Cualquier otro color de la carta RAL se fabrica bajo pedido.
¿Qué espesor y qué acabado tiene el perfil?+
Aluminio lacado de 1,2 mm de espesor, con 25 micras de laca poliéster aplicada por ambas caras y alta resistencia a la corrosión y a los rayos ultravioleta.
¿Se puede sustituir un vierteaguas sin tocar la ventana?+
En la mayoría de los casos sí, siempre que el alféizar esté en condiciones y tenga pendiente. Lo que no conviene es reproducir la medida de la pieza antigua sin comprobarla: si estaba dando problemas, la medida suele formar parte del problema.
¿Qué pasa si la ventana es más larga que una pieza?+
Se resuelve por despiece, con la junta ejecutada de forma que reproduzca la forma del goterón, tal como exige el CTE, para que la propia junta no lleve el agua hacia la fachada. En estos casos conviene enviar el plano a fábrica antes de fabricar.
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