Blog

Fensterbänke

Vierteaguas con goterón: cómo evita humedades y manchas en la fachada

24. August 2026 · Technisches Team, Mas Industrie

Vierteaguas con goterón: cómo evita humedades y manchas en la fachada

Das Wichtigste in Kürze

9 Min. Lesezeit

Kernpunkt 1

El goterón no repele el agua: le retira el camino. Es una discontinuidad en la cara inferior del perfil que obliga a la gota a desprenderse.

Kernpunkt 2

Sin esa discontinuidad, la adhesión mantiene la lámina de agua pegada al material incluso boca abajo, y el agua vuelve a la fachada.

Kernpunkt 3

El CTE DB-HS 1 exige pendiente superior a 10°, goterón separado al menos 2 cm del paramento y entrega lateral de 2 cm en cada jamba.

Kernpunkt 4

Los 2 cm se miden sobre la fachada terminada, contando revoco o aislamiento exterior. Es el error que más veces inutiliza la pieza.

Kernpunkt 5

Un encuentro que solo es estanco mientras la silicona esté íntegra es un encuentro mal resuelto.

Hay un detalle constructivo que se nota mucho más cuando falta que cuando está bien resuelto. Basta con caminar por cualquier calle y mirar hacia arriba: bajo un buen número de ventanas aparecen dos regueros oscuros que descienden por la fachada, se ensanchan con los años y terminan dibujando una mancha en forma de abanico.

No es suciedad acumulada sin más. Es agua que no encontró por dónde caer.

El vierteaguas es la pieza que remata la parte inferior del hueco de ventana y conduce el agua de lluvia hacia el exterior. Pero colocar una pieza inclinada no basta. Lo que determina si el agua se despega de la fachada o vuelve a ella es un elemento pequeño y a menudo mal entendido: el goterón. En esta guía explicamos cómo funciona físicamente, qué exige la normativa española y cómo comprobar en obra que está bien resuelto.

Abschnitt 02

Qué es exactamente un goterón

El goterón es la interrupción deliberada de la cara inferior del vierteaguas, en su borde exterior. Puede resolverse como una ranura, un rebaje o un pliegue hacia abajo. Su única función es obligar a la gota de agua a desprenderse en ese punto y caer al vacío, en lugar de continuar su recorrido por debajo de la pieza hasta alcanzar el paramento.

Dicho así parece un detalle menor. En realidad es el elemento que decide el comportamiento de todo el conjunto.

Abschnitt 03

Por qué el agua sube por la cara de abajo

Puede resultar contraintuitivo que el agua recorra la cara inferior de una pieza en lugar de caer directamente. La explicación está en dos fuerzas que actúan a la vez.

La primera es la adhesión: las moléculas de agua se sienten atraídas por la superficie sólida con la que están en contacto. Sobre una superficie continua y lisa, esa atracción basta para retener la lámina de agua pegada al material aunque la superficie esté orientada hacia abajo.

La segunda es la cohesión entre las propias moléculas de agua, que da lugar a la tensión superficial. Es lo que mantiene la lámina unida y le permite estirarse sin romperse en gotas independientes.

Mientras la superficie sea continua, ambas fuerzas ganan a la gravedad y el agua sigue avanzando hacia el interior. En cuanto aparece una discontinuidad —una arista viva, una ranura, un cambio brusco de plano—, la lámina no puede mantener el contacto. La adhesión deja de tener superficie a la que agarrarse, la gota se acumula en el borde hasta que su peso supera la tensión superficial y cae.

El goterón no repele el agua. Simplemente le retira el camino.

Abschnitt 04

Qué pasa cuando ese camino no se corta

El agua que alcanza el paramento no llega limpia. Ha lavado la superficie del vierteaguas y arrastra el polvo atmosférico depositado en él, las partículas de combustión del tráfico y, en fachadas de mortero u hormigón, los compuestos solubles que el propio material va liberando.

Cuando esa agua se evapora sobre la fachada deja atrás todo lo que llevaba disuelto y en suspensión. El resultado se manifiesta en tres fases sucesivas:

  • Chorreado. Los primeros meses aparecen dos líneas verticales bajo los extremos del hueco, allí donde el agua se concentra.
  • Mancha extendida. Con el tiempo, esas líneas se ensanchan y forman la característica silueta en abanico. En fachadas claras el contraste es muy visible.
  • Deterioro del material. El ciclo continuado de humectación y secado degrada el acabado, favorece la colonización por microorganismos y, en climas con heladas, produce daños por congelación del agua retenida en los poros.

A partir de la segunda fase el problema deja de ser estético. La humedad persistente en un punto concreto de la fachada compromete el revestimiento y puede terminar afectando al soporte.

Abschnitt 05

Qué exige el CTE DB-HS 1

El Código Técnico de la Edificación no deja este punto a criterio del instalador. El Documento Básico HS 1, dedicado a la protección frente a la humedad, fija condiciones concretas para el encuentro de la fachada con la carpintería.

En síntesis, el vierteaguas debe cumplir cuatro requisitos:

  1. Pendiente hacia el exterior superior a 10°. Suficiente para que el agua evacúe por gravedad sin estancarse.
  2. Ser impermeable o estar dispuesto sobre una barrera impermeable. La pieza no puede ser la única defensa si el material es permeable.
  3. Disponer de goterón en la cara inferior del saliente, separado del paramento exterior al menos 2 cm. Es la condición clave, y la que con más frecuencia se incumple.
  4. Entrega lateral en la jamba de 2 cm como mínimo. El agua que baja por el lateral del hueco debe encontrar la pieza, no colarse por detrás.

Los 2 centímetros de separación entre el goterón y el paramento no son una recomendación estética. Son la distancia mínima para que la gota, al desprenderse, caiga fuera del plano de fachada incluso con viento moderado. Un vierteaguas que vuela un centímetro tiene goterón y sigue manchando la fachada.

Abschnitt 06

Los cinco fallos que se repiten en obra

Vierteaguas sin goterón. Sucede sobre todo con piezas de piedra o mortero ejecutadas en obra, donde el rebaje inferior se olvida o se rellena al aplicar el mortero de agarre. La pieza tiene pendiente correcta y aun así el agua vuelve.

Vuelo insuficiente. El goterón existe, pero está a menos de 2 cm del paramento. El agua se desprende y el viento la devuelve contra la fachada antes de que haya ganado altura de caída.

Ausencia de entrega lateral. Es el fallo más silencioso de todos. La pieza termina justo en el ancho del hueco, sin penetrar en las jambas. El agua que escurre por los laterales pasa por detrás del vierteaguas y entra directamente al encuentro entre carpintería y obra.

Pendiente invertida o insuficiente. Por asentamiento del mortero, por error de replanteo o por una pieza deformada, la pendiente queda por debajo de 10° o incluso hacia el interior. El agua se estanca sobre la pieza y busca salida por la junta con la carpintería.

Confiar la estanqueidad al sellado. La silicona colocada entre el vierteaguas y el marco resuelve durante un tiempo. Los ciclos térmicos, la radiación ultravioleta y el movimiento diferencial entre materiales la degradan, y en tres o cuatro años aparece la primera fisura.

Abschnitt 07

Qué material aguanta mejor

Repasando las condiciones que la pieza tiene que cumplir se entiende por qué el metal plegado se impone en esta función.

  • Aluminio lacado. No absorbe agua, no se oxida, admite cualquier color de la carta RAL y no requiere mantenimiento. Sin absorción no hay eflorescencias, no hay ciclo de heladas y no hay sales solubles que puedan manchar la fachada. Un lacado de calidad —25 micras de laca poliéster— es lo que lo diferencia de una chapa simplemente pintada.
  • Piedra natural. Durabilidad alta si es de baja absorción, como el granito. Las calizas y areniscas son más absorbentes de lo que se supone y comparten la debilidad del muro que protegen.
  • Hormigón prefabricado. Económico, pero poroso: absorbe el agua que se estanque encima y libera sales que terminan en la fachada.
  • Cerámica. Buen comportamiento si es de gres de baja absorción, aunque frágil frente a impactos.

En todas las soluciones recibidas con mortero hay además un punto débil común: las juntas rígidas, que se fisuran con el movimiento térmico y dejan de ser estancas.

Abschnitt 08

Vierteaguas ALU-DROP® de Industrias Mas: especificaciones

Los vierteaguas ALU-DROP® se fabrican a medida en aluminio lacado, para cualquier hueco de ventana o puerta.

  • Material: aluminio lacado, con goterón integrado en la geometría del perfil.
  • Lacado: 25 micras de laca poliéster, resistente a la corrosión, a la radiación ultravioleta y a la variación térmica.
  • Terminación: perfil gotero ALU-DROP® integrado, sin necesidad de ejecutar rebaje en obra.
  • Modelos: sin aleta trasera y con aleta trasera de 10 mm, esta última recomendable en fachadas con revoco o con sistema de aislamiento por el exterior.
  • Fabricación: a medida en ancho y longitud, sobre las dimensiones reales del hueco.
  • Remate de extremos: tapas laterales que cierran los cantos del perfil e impiden que el agua escape por ellos.
  • Colores: toda la carta RAL, habitualmente igualando la referencia de la carpintería.
  • Certificación: ISO 9001:2015.

Esta misma línea combina con los cubremuros ALU-CLICK® y con los remates VENTUM® de chimenea y ventilación cuando el proyecto busca coherencia estética entre hueco, coronación de muro y cubierta.

Abschnitt 09

Cómo pedir un vierteaguas sin errores

El pedido se reduce a cinco datos:

  1. Cantidad de unidades, agrupadas por medida idéntica.
  2. Longitud: ancho del hueco medido en tres puntos, tomando el mayor, más la entrega lateral en cada jamba.
  3. Fondo: espesor del muro más el vuelo exterior, calculado sobre el acabado final de fachada y no sobre el estado actual del muro.
  4. Modelo: con aleta trasera de 10 mm o sin ella.
  5. Referencia RAL del acabado.

Abschnitt 10

Errores frecuentes en obra

  • Medir el muro en bruto. El vuelo desaparece al aplicar el revestimiento o el aislamiento exterior.
  • No sumar las entregas laterales. La pieza llega justa al ancho del hueco y no penetra en las jambas.
  • Medir en un solo punto. El hueco casi nunca es un rectángulo perfecto, sobre todo en rehabilitación.
  • Pintar la pieza en obra. Una capa de pintura aplicada sobre el perfil puede rellenar el goterón y anular su función.
  • Puentear el goterón. Cualquier acumulación —restos de obra, hojas, un nido— que salve la discontinuidad la inutiliza.
  • Confiar el encuentro con el marco solo al sellado, en lugar de resolverlo por solape o por la geometría de las piezas.

FAQ

Häufig gestellte Fragen

¿Se puede añadir un goterón a un vierteaguas ya instalado?+

En piezas de piedra u hormigón puede practicarse un rebaje con radial, pero el resultado depende del vuelo disponible. Si la pieza no sobresale al menos 2 cm del paramento, el goterón no resolverá el problema por bien ejecutado que esté. En esos casos la solución habitual es superponer un perfil metálico con el vuelo suficiente.

¿Qué es un vierteaguas de doble goterón?+

Es un perfil que incorpora dos discontinuidades sucesivas en la cara inferior. La segunda actúa como seguro si la primera queda anulada, por acumulación de suciedad o por una capa de pintura aplicada sobre la pieza. Aporta margen adicional en fachadas muy expuestas al viento.

¿Es imprescindible en plantas bajas o en fachadas protegidas?+

El requisito del CTE no distingue por altura ni por grado de exposición. Y en la práctica las plantas bajas suelen recibir más salpicadura por rebote desde el pavimento, con lo que el agua que alcanza la fachada llega todavía más cargada de partículas.

¿El aluminio lacado se decolora con los años?+

Un lacado poliéster de 25 micras está dimensionado para exposición exterior prolongada. La estabilidad cromática depende del espesor de película y de la calidad del proceso, no del color elegido. Es una diferencia sustancial respecto a las piezas pintadas en obra, donde el espesor rara vez es uniforme.

¿Cómo se resuelve el vierteaguas cuando la fachada lleva aislamiento exterior?+

Es el caso que más atención requiere, porque el plano de fachada terminado se desplaza hacia fuera varios centímetros respecto al soporte. El vuelo debe medirse siempre sobre el acabado final. El modelo con aleta trasera de 10 mm mejora el encuentro contra la carpintería en estas fachadas.

¿Qué mantenimiento necesita?+

Ninguno programado. Conviene comprobar cada cierto tiempo que la zona del goterón está libre de acumulaciones, porque cualquier material que puentee la discontinuidad anula su función.

¿Se fabrican a medida?+

Sí. Fabricamos cada pieza a las dimensiones exactas del hueco, en ancho y longitud, en cualquier color de la carta RAL.

¿Necesito obra para instalarlo?+

En sustitución, con frecuencia no: el perfil puede superponerse sobre el vierteaguas existente si su geometría lo permite, aprovechando la pendiente y aportando el vuelo y el goterón que falten.

¿Tienes manchas bajo las ventanas y no sabes por dónde empezar?+

Podemos ayudarte a comprobar si el problema es de vuelo, de entrega lateral o de pendiente, y a dimensionar la pieza sobre las medidas reales de tus huecos.

Haben Sie ein Projekt?

Fordern Sie ein Angebot an

Kontakt aufnehmen

Teilen