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Vierteaguas

Alféizar de ventana: qué es y cómo protegerlo del agua

13 de julio de 2026 · Equipo Técnico, Industrias Mas

Alféizar de ventana: qué es y cómo protegerlo del agua

Puntos clave

8 min de lectura

Clave 1

El alféizar es la parte inferior del hueco de la ventana; el vierteaguas es el perfil que lo remata y desvía el agua de lluvia lejos de la fachada.

Clave 2

Sin una protección adecuada, el agua se estanca sobre el alféizar y acaba filtrándose al muro o dejando manchas y regueros en la fachada.

Clave 3

La clave técnica está en el goterón: un pequeño resalte del perfil que corta la lámina de agua y la obliga a caer separada del paramento.

Clave 4

Los extremos son el otro punto débil: las tapas laterales ALU-DROP® cierran los cantos del vierteaguas y evitan que el agua escape por los lados hacia el muro.

Clave 5

El aluminio lacado es la solución más duradera frente a la piedra, el hormigón o el mortero, que son porosos y se degradan.

El alféizar es una de esas partes de la casa en las que nadie repara… hasta que aparece una mancha de humedad bajo la ventana o un reguero oscuro en la fachada. Es un punto especialmente expuesto: recibe toda el agua que resbala por el cristal y por el marco, y si no la evacúa bien, esa agua termina donde no debe. En esta guía explicamos qué es exactamente el alféizar, en qué se diferencia del vierteaguas, por qué el agua es su principal enemigo y cómo protegerlo de forma duradera: con el perfil adecuado, un buen goterón y unos extremos bien cerrados.

Sección 02

Qué es el alféizar de una ventana

El alféizar es la superficie horizontal que forma la parte inferior del hueco de una ventana, tanto por dentro como por fuera. Es el «suelo» de la ventana, la base sobre la que apoya el marco. En su cara exterior, el alféizar cumple una función que va mucho más allá de lo estético: tiene que recoger el agua que escurre por el cristal y el marco y expulsarla hacia fuera, evitando que se acumule o que penetre en el muro. Un alféizar sin pendiente, poroso o mal rematado es una vía de entrada de humedad directa hacia el interior y hacia la fachada.

Sección 03

Alféizar y vierteaguas: qué es cada cosa

Es habitual confundir ambos términos, y conviene aclararlos. El alféizar es el elemento constructivo, la base inferior del hueco. El vierteaguas es la pieza —un perfil, normalmente de aluminio— que se coloca sobre ese alféizar para rematarlo y, sobre todo, para desviar el agua. Dicho de forma sencilla: el alféizar es la parte de la ventana que hay que proteger; el vierteaguas es la solución que la protege. Ese conjunto tiene dos elementos que trabajan juntos y que conviene no mezclar: el perfil de vierteaguas, que recoge el agua y la expulsa por su borde delantero, y las tapas laterales, que cierran los extremos del perfil. En Industrias Mas, esas piezas laterales son las ALU-DROP®. Cada una resuelve una parte del problema, y si falla cualquiera de las dos, el agua encuentra el camino.

Sección 04

Por qué el agua es el principal enemigo del alféizar

La cara exterior del alféizar recibe agua de forma constante: lluvia directa, agua que resbala por el cristal, condensación del marco. Si esa agua no se aleja bien, ocurren tres cosas. Primero, se estanca sobre el alféizar y, con el tiempo, encuentra cualquier grieta o junta para filtrarse hacia el interior del muro. Segundo, resbala pegada a la fachada y deja regueros y manchas oscuras bajo la ventana, un problema estético muy común. Y tercero, en climas fríos, el agua retenida se congela y descongela, y ese ciclo hielo-deshielo degrada los materiales porosos como el mortero o el hormigón. El objetivo de un buen vierteaguas es cortar de raíz este proceso: recoger el agua, darle pendiente hacia el exterior, separarla del paramento antes de que caiga y, además, impedir que se escape por los lados.

Sección 05

El goterón: cómo el perfil aleja el agua de la fachada

El elemento clave de un vierteaguas eficaz es el goterón, también llamado perfil de goteo. Se trata de un pequeño resalte o pliegue en el borde exterior del perfil que rompe la tensión superficial del agua. Sin goterón, el agua tiende a resbalar por debajo de la pieza y volver hacia el muro por capilaridad, exactamente lo que queremos evitar. Con goterón, la lámina de agua se corta en ese borde y cae limpia, separada de la fachada. Es un detalle pequeño pero decisivo. Muchos alféizares con problemas de manchas no fallan por el material, sino por carecer de un goterón bien resuelto en el frente del perfil. Ahora bien, el goterón resuelve el agua que sale por delante… no la que se va por los costados. Ahí entra en juego la otra mitad de la solución.

Sección 06

Los extremos: el punto débil que casi nadie mira

Un vierteaguas puede tener un goterón perfecto y seguir manchando la fachada. El motivo suele estar en los extremos del perfil. Si los cantos quedan abiertos o simplemente cortados, el agua que corre por la superficie encuentra la salida más fácil: escaparse por los laterales, resbalar por la jamba y bajar pegada al muro. El resultado son esos regueros oscuros que aparecen justo en los lados de la ventana, no en el centro. Las tapas laterales existen precisamente para cerrar ese camino. En Industrias Mas, esa pieza es la ALU-DROP®: la tapa que remata cada extremo del vierteaguas, cierra el canto y obliga al agua a salir por donde debe —por el frente, a través del goterón— en lugar de derramarse hacia la jamba y el paramento. Se fabrica en termoplástico resistente a los rayos UV y se coloca a presión, sin tornillos ni silicona, para un remate limpio y duradero. Dicho de otro modo: el perfil recoge el agua y el goterón la suelta lejos del muro, pero son las ALU-DROP® las que impiden que se escape por los flancos. Por eso conviene pedir siempre el vierteaguas con sus tapas laterales a juego, y no dejar los extremos al azar.

Sección 07

Materiales: por qué el aluminio gana la partida

Los alféizares se han resuelto tradicionalmente con piedra, mortero, hormigón prefabricado o cerámica. Todos ellos comparten un inconveniente: son materiales porosos que absorben agua, se manchan, pueden fisurarse con el ciclo hielo-deshielo y requieren mantenimiento. La piedra natural es noble pero cara y pesada; el mortero y el hormigón se degradan con los años. El aluminio lacado ofrece una solución más limpia y duradera. No absorbe agua, no se oxida, es ligero, se fabrica a medida exacta y se acaba en cualquier color RAL. Nuestro perfil de vierteaguas se fabrica en aluminio con 25 micras de laca poliéster resistente a la corrosión y a los rayos UV, lo que le da una vida útil larga con mantenimiento prácticamente nulo. Para la mayoría de fachadas, es la mejor relación entre durabilidad, estética y coste.

Sección 08

Con aleta o sin aleta posterior: cuál elegir

El perfil de vierteaguas de aluminio se fabrica en dos configuraciones principales. El modelo sin aleta posterior es el estándar: redirige el agua de lluvia lejos del muro y resuelve la gran mayoría de situaciones. El modelo con aleta posterior incorpora un pequeño pliegue de unos 10 mm en la parte trasera que mejora la estanqueidad en el encuentro con la ventana y ofrece un buen soporte para el revestimiento. La regla práctica: en fachadas con monocapa o con SATE (sistema de aislamiento térmico por el exterior), conviene el modelo con aleta posterior, porque mejora el sellado del encuentro y evita puntos débiles. En fachadas convencionales, el modelo sin aleta suele ser suficiente. En ambos casos, los extremos se cierran igualmente con las tapas laterales.

Sección 09

Señales de que tu alféizar necesita protección

Hay síntomas que delatan un alféizar mal protegido. Regueros o manchas oscuras en la fachada bajo las ventanas —y muy especialmente en los laterales del hueco, señal típica de extremos sin cerrar—. Humedad o pintura levantada en la parte interior del hueco. Fisuras en el mortero del alféizar. Musgo o suciedad acumulada por agua estancada. Y, en climas fríos, pequeños desconchones causados por la congelación del agua absorbida. Si detectas alguno de estos signos, el alféizar está dejando entrar o resbalar agua donde no debe.

Sección 10

Errores frecuentes

El primero es prescindir del goterón: sin él, el agua vuelve al muro y las manchas reaparecen. El segundo es dejar los extremos del perfil sin cerrar, porque el agua se escapará por los costados aunque el frente esté bien resuelto. El tercero es elegir un material poroso por ahorrar y acabar con un alféizar que se degrada en pocos años. El cuarto es tomar mal las medidas: el vierteaguas debe cubrir todo el ancho del hueco y sobresalir lo suficiente para que el goterón haga su trabajo. Y el quinto, fiarlo todo a la silicona, que se cuartea con el sol y el frío y acaba dejando pasar el agua.

Sección 11

Qué dice la normativa

La protección de las fachadas frente a la humedad está recogida en el CTE DB-HS 1, que establece exigencias para evitar la penetración de agua en los cerramientos. En la práctica, esto se traduce en resolver bien los puntos singulares —y el encuentro de la ventana con el muro es uno de los más críticos— con elementos que garanticen la evacuación del agua y la protección del paramento. Un vierteaguas con goterón, pendiente adecuada y los extremos bien rematados es una de las soluciones habituales para cumplir ese objetivo en el alféizar.

Sección 12

Vierteaguas de aluminio y tapas ALU-DROP® de Industrias Mas

En Industrias Mas fabricamos vierteaguas y alféizares de aluminio a medida, según la profundidad exacta del antepecho y la longitud de la ventana, con acabado en aluminio lacado (25 micras de laca poliéster) y disponibles en toda la carta RAL. El perfil incorpora el goterón que redirige el agua de lluvia lejos del muro, y los extremos se cierran con las tapas laterales ALU-DROP®, de termoplástico resistente a los rayos UV, que se colocan a presión y sin tornillos. Es la combinación la que protege de verdad: el perfil recoge y expulsa el agua por delante, y las ALU-DROP® impiden que se escape por los lados y manche la fachada. Con más de 10.000 proyectos realizados y certificación ISO 9001:2015, es una solución pensada para proteger el alféizar y la fachada durante toda la vida del edificio.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre alféizar y vierteaguas?+

El alféizar es la base inferior del hueco de la ventana. El vierteaguas es el perfil que se coloca sobre él para desviar el agua y protegerlo. Coloquialmente se usan casi como sinónimos.

¿Qué es exactamente la pieza ALU-DROP®?+

Son las tapas laterales del vierteaguas: cierran los extremos del perfil y evitan que el agua se escape por los costados hacia la jamba y el muro. Se colocan a presión, sin tornillos ni silicona.

¿Por qué aparecen manchas bajo mi ventana?+

Casi siempre porque el agua resbala pegada a la fachada en vez de caer separada. Suele deberse a la falta de goterón en el frente del perfil o a unos extremos sin cerrar, por donde el agua se derrama lateralmente.

¿Qué material es mejor para el vierteaguas?+

El aluminio lacado con goterón es la opción más duradera: no absorbe agua, no se oxida, es ligero y se fabrica a medida. La piedra, el hormigón y el mortero son porosos y requieren más mantenimiento.

¿Necesito el modelo con aleta posterior?+

Conviene en fachadas con monocapa o SATE, porque mejora la estanqueidad del encuentro con la ventana. En fachadas convencionales, el modelo sin aleta suele bastar.

¿Se fabrica a medida?+

Sí. El perfil se fabrica según la profundidad exacta del antepecho y la longitud de la ventana, con las tapas laterales ALU-DROP® a juego para cerrar los extremos.

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